Las niñas necesitan crecer y vivir en un mundo igualitario

Las niñas necesitan crecer y vivir en un mundo igualitario

La ONU declaró el 11 de octubre como Día Internacional de la Niña para reconocer sus derechos y los desafíos que enfrentan en todo el mundo, han pasado nueve años desde que se conmemora este día y aún no hemos logrado construir un mundo igualitario para ellas.

Todas las niñas necesitan crecer y vivir en un mundo igualitario para que se conviertan en una generación de mujeres libres, autónomas, empoderadas y promotoras del cambio que el mundo necesita.  

El 9 de octubre de 2012, Malala Yousafzai, una adolescente de 14 años recibió un disparo en la cabeza por haber defendido el derecho a la educación de las niñas pakistaníes, a quienes el régimen talibán prohíbe ir a clase en el Valle del Swat, tierra natal de Malala. 

A ella le encantaba ir a clases, pero en 2008 todo cambió cuando los talibanes tomaron el control de su pueblo y prohibieron que las niñas fueran a la escuela. Malala no podía aceptar la imposición, así que comenzó a hablar del derecho a la educación y a escribir un blog con un seudónimo para la BBC, cuando se pronunció públicamente en contra de las medidas del régimen talibán quisieron silenciar su voz, pero ella aún sigue luchando para que todas las niñas del mundo tengan acceso a la educación y creen un mundo con mejores oportunidades.

Un mundo sin derechos para las niñas

Desafortunadamente, en muchos países las niñas son un grupo vulnerado, porque sus derechos no se garantizan, por dos razones: Por su edad y por su género. En el mundo, las niñas son más discriminadas que los niños.

Datos sobre la situación de las niñas en el mundo: 

  • 131 millones de niñas y jóvenes no asisten a la escuela, ni tampoco desarrollan habilidades necesarias para emprender una carrera en la vida.
  • UNICEF estima que para el 2030, más de la mitad de las niñas de todo el mundo no podrán alcanzar las habilidades básicas como alfabetización y cálculo en el nivel secundario.
  • De los 875 millones de analfabetos que hay en el mundo, dos terceras partes son mujeres.
  • Las mujeres entre los 15 y 29 años tienen 3 veces más probabilidades que los hombres jóvenes de no trabajar, y se encuentran excluidas de recibir algún tipo de capacitación. 
  • 12 millones de niñas menores de 18 años se casan cada año.
  • Actualmente más de 200 millones de niñas y mujeres en el mundo han sufrido la mutilación genital femenina, esta práctica se lleva a cabo en 30 países. 
  • Se calcula que cerca de 500,000 niñas menores de 18 años son víctimas de tráfico sexual cada año.

Estos son solo algunos datos que reflejan la realidad de las niñas que crecen y viven en un mundo lleno de desigualdad, donde la oportunidad de vivir libres de violencia parece lejana y lo es, porque aún se necesita sensibilizar y visibilizar los problemas que las niñas y mujeres viven todos los días para dar solución a cada uno de ellos y así construir un mundo donde ellas se sientan seguras, motivadas y gocen de reconocimiento. 

Es importante que los Estados velen por los derechos de las niñas y hagan cumplir las leyes que atenten contra sus derechos, evitando con ello, la injusticia hacia actos de violencia de género. Por otro lado, la sociedad debe tomar conciencia sobre las problemáticas que enfrentan las niñas y mujeres, reconocer que son un grupo vulnerado en muchos ámbitos y generar iniciativas que las empoderen, pero principalmente que las reconozcan como sujetos de derecho. 

¿Qué se necesita para que las niñas vivan y crezcan en un mundo igualitario?

La respuesta es clara, se necesita invertir en educación, todas las niñas deben asistir a la escuela para que cuenten con habilidades que impulsen su desarrollo y futuro, porque sin educación, ellas no pueden hacer valer sus derechos: Vivir libres de violencia por razón de género, tener un empleo digno, decisión sobre su cuerpo para evitar embarazos durante su infancia o adolescecia y casarse por obligación.

Sin educación las niñas no tendrán las herramientas necesarias para decidir el rumbo de sus vidas.

La educación es un instrumento muy poderoso que permite a las niñas, niños, mujeres y hombres que viven en situaciones de desigualdad social y económica mejorar sus vidas, contar con oportunidades de crecimiento y transformar su futuro, sin embargo, para que esto sea una realidad se necesita que la educación sea de calidad y principalmente, que sí sea un derecho para todos, como lo dicta el Artículo 28 de la Convención de los Derechos del Niño.  

Si todas las niñas del mundo lograran tener acceso a la educación y desarrollaran habilidades, podrían convertirse en mujeres independientes y emprendedoras, dándoles la oportunidad de construir un mundo igualitario para mujeres y hombres. 

Para hacer realidad ese mundo, también se necesita cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 5: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas, porque solo garantizando sus derechos el mundo sería justo e inclusivo.

Si se lograra alcanzar la igualdad de género eso significaría que niñas, niños, mujeres y hombres gozarían de los mismos derechos, tendrían acceso a las mismas oportunidades y recursos, permitiéndoles construir en conjunto una sociedad autónoma, económica y políticamente estable que fomente su desarrollo y el de las futuras generaciones. 

Empoderar a las niñas significaría hacer realidad sus sueños y que vivan una vida plena, segura y llena de oportunidades para su crecimiento personal y profesional.
Por eso, hoy en el Día Internacional de la Niña pensemos en acciones que se puedan ejecutar desde el hogar para que nuestras hijas, sobrinas y hermanas algún día puedan vivir en un mundo donde se sientan reconocidas, respetadas, sean autónomas y sobre todo vivan en un mundo libre de violencia. 

 

Fuente: Naciones Unidas