La violencia familiar deja las peores cicatrices
La violencia familiar deja las peores cicatrices – 19 octubre 2016

La violencia familiar deja las peores cicatrices

19.10.2016.- Ciudad de México, México.- La violencia familiar es un problema que está presente en todo el mundo, éste afecta a miles de niños, niñas, adolescentes y jóvenes de todos los contextos socioeconómicos y culturales, sin distinción de etnia, religión o nacionalidad.

Como lo establece la Convención de Derechos del Niño (CDN), vivir en familia es un derecho de todo niño, niña y adolescente, y el lugar más propicio para que un niño se desarrolle siempre es en un entorno familiar afectivo y estable, con padres o adultos capaces de brindarles un cuidado de calidad y un entorno protector.

Si bien el núcleo familiar es considerado como el grupo fundamental de la sociedad y el medio natural para el desarrollo y bienestar del niño, muchos niños en América Latina y el Caribe han perdido o corren el riesgo de perder el cuidado de sus familias, debido a que sus padres o los adultos responsables de su crianza se ven a veces imposibilitados de proporcionar un cuidado adecuado para que el niño se desarrolle física, intelectual y emocionalmente.

La violencia familiar es la principal causa en América Latina por la cual los niños y niñas pierden o están en riesgo de perder el cuidado de sus familias.

Según los estudios realizados en 13 países de América Latina y el Caribe, la violencia es una de las principales causas de la pérdida del cuidado familiar, generando impactos negativos en la salud, crecimiento y bienestar del niño.

Actualmente en México el 62% de los niños y niñas han sufrido de algún tipo de violencia, lo cual deja huellas a corto y largo plazo afectando su salud física y mental, su autoestima, su educación y el desarrollo de sus capacidades cognitivas, contribuyendo a una mayor probabilidad de sufrir, aceptar y reproducir la violencia en la etapa adulta.

Lo primordial ante esta situación es defender el Interés Superior del Niño y prevenir la pérdida de su cuidado. Únicamente debe considerarse otro tipo de acogimiento alternativo cuando las medidas de apoyo a la familia fracasaron, el cuidado es deficiente y tiene efectos perjudiciales para el desarrollo del niño. El cuidado familiar es la norma mientras que el acogimiento es la excepción.

Poner fin a este tipo de violencia y sus consecuencias es el compromiso que Aldeas Infantiles SOS asume como organización, ya que es de vital importancia para defender los derechos y bienestar del niño, así como también para el futuro sostenible de todas las sociedades.

 Ingresa y firma en www.detenloya.mx y juntos detengamos el ciclo de violencia familiar.